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Escrito por el Jun 12, 2013 en comida corazón | 2 comentarios| etiquetas: fresas silvestres, mazapán

bocaditos de fresa

Porque me gustaba ya tanto el alba, que mi madre me la concedía como premio. Lograba que me despertase a las 3,30 y me iba, con una cesta en cada brazo, hacia las huertas que se refugiaban en el recodo estrecho del río, hacia las fresas, los casis y las grosellas velludas. A las 3 y media todo dormía en un azul primitivo, húmedo y confuso, y cuando bajaba yo por el camino arenoso, la bruma, retenida por su peso, bañaba lo primero mis piernas, luego mi pequeño torso, llegaba hasta mis labios, mis oídos y mi nariz, más sensibles que el resto de mi cuerpo…

Colette. Sido. {Libros Plaza. 1957. 12 pesetas.}

Es junio y los mercados están llenos de cestas de fresas silvestres. De entre todas las bayas salvajes que se recolectan, las fresitas, con ese dulzor profundo y verde que no parece que tenga nada que ver con el azúcar, son mis preferidas. Tengo un cestito en la nevera, así que… ¿qué voy a hacer con ellas? Seguramente la mejor manera de comérselas es al natural, así es que… voy a meterme con unos bizcochitos de mazapán y se las pongo por encima…

{para los bizcochitos de mazapán}
  • 100 gr de mazapán (o 50 gr de almendra molida y 50 gr de azúcar glass)
  • 200 gr de queso tipo Philadelphia
  • 2 huevos
  • 1 cucharada sopera de azúcar moreno
  • 1 cucharada de café de extracto de vainilla
  • media cuchara de nuez moscada
  • media cucharada de café de canela molida
{para la coronita}
  • un puñado de fresas silvestres
  • media pastilla de chocolate para cobertura
  • azúcar moreno (opcional)

Si no tenéis mazapán, lo preparáis uniendo 100 gr de almendra cruda molida con 100 gr de azúcar glass y dos cucharadas de agua. Lo trabajamos con los dedos hasta que adquiera una consistencia de migas. En este caso no hace falta seguir trabajándolo hasta llegar a la textura auténtica del mazapán, porque si partimos de masa de mazapán luego hay que deshacerla en pequeños grumos.

Le añadimos 200 gr de queso crema, tipo Philadelphia o Quark, los huevos y las especias. Lo batimos bien con un tenedor o unas varillas hasta que se convierta en una crema espesa homogénea. No hay problema si conserva algunos trozos de queso más grandes, eso le da una textura interesante.

Llenamos moldecitos de muffins o flanes hasta más o menos la mitad, para obtener unos bizcochitos del tamaño de un bocado (o como mucho de dos!)

Y los ponemos a cocer en horno precalentado a 175º, veinticinco minutos.

Los sacamos de los moldes y los ponemos a enfriar en una rejilla.

En casa. Pastelitos fresas

Mientras están en el horno cociéndose, derretimos al baño de María o en el microondas a muy baja temperatura unos trocitos de chocolate, juntos a unas gotas de aceite de oliva. Lo batimos con un tenedor hasta que alcance la textura de una crema ligera, y la dejamos enfriar un poco, para que vaya espesando un poco.

En casa. Pastelitos fresas

Cuando los bizcochitos estén fríos, los coronamos con una capa ligera de chocolate, sobre la que plantaremos las fresas.

En casa. Pastelitos fresas

Yo ahora he derretido dos cucharadas de azúcar en una sartén para hacer un poco de caramelo (sin líquido ni nada, se pone en la sartén a fuego medio y cuando cambia uniformemente de color está listo). Este caramelo, en cuanto se enfría un poco, unos segundos, puede cogerse entre dos cucharas pequeñas y estirarse obteniendo un hilo flexible (pero muy caliente!) con el que se pueden rodear las fresitas con un poco de agilidad de muñeca para mantenerlas sujetas y que no se caigan.

Y la verdad es que la madeja de hilos brilla con reflejos dorados sobre las fresas y queda precioso.

En casa. Pastelitos fresas

Los bizcochitos que no vayamos a comernos en el día es mejor no montarlos, sino guardarlos en una lata o en una fiambrera, y montarlos con la fruta al día siguiente. También están estupendos con un poco de mermelada de naranja amarga sobre el chocolate, un gajo de naranja, una ramita de grosellas o media luna de higo.

En casa. Pastelitos fresas

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2 Comentarios

  1. Esta bien enseñarle a tu hija la diferencia etnre la fresa silvestre y el fresón común (actualmente común, gracias a los invernaderos.)
    Eran bocaditos que escondían caricias.
    Genial.
    N.

  2. Gracias preciosa. Caricias de mazapán. Sí. En Navidad más!!

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