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Escrito por el Feb 8, 2021 en cocina de cosecha, desayunos de domingo | 3 comentarios| etiquetas: repostería dulce, repostería francesa

madeleines con pistachos

Aunque yo soy de mucha repostería tradicional y sencilla y pocas florituras –terrenal en el dulce como en la vida cotidiana, me temo–, pues también de vez en cuando creo que da gusto hacer algo bonito simplemente porque es bonito (el bueno ya se le supone, claro): dejarse tentar precisamente por ese encanto fantasioso que tienen algunos dulces.

Así que uno de estos sábados me levanté en ese estado de ánimo juguetón y me puse manos a la obra para hacer estas delicadezas.

Para hacerlas necesitas moldes de madeleines, moldecitos incrustados en una bandeja con las formas clásicas de esta receta francesa que recuerdan a conchas marinas ovaladas. Los hay de silicona y de metal y son muy asequibles. Los de silicona tienden o ocupar menos espacio en los estantes, pero a mí me gustan más los de metal…

Como tenía un bote de polvo de remolacha del que gasto para hacer estas trufas, a las que por temporadas nos adictamos R. y yo, pues lo gasté para dar color a la cobertura, en vez de gastar colorante.

  • 3 huevos a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas de miel (mejor de sabor suave)
  • 100 gr de azúcar blanco
  • 1/4 de cucharadita de sal (un pellizco generoso)
  • 110 gr de harina de respostería
  • 10 gr de leche en povo
  • 1/2 cucharadita de levadura química en polvo (tipo Royal)
  • chocolate blanco de cobertura en perlas
  • colorante líquido o polvo de té matcha o polvo de remolacha
  • pistachos troceados, perlitas de chocolate o perlitas de azúcar

 

Colocar en un cuenco los 3 huevos, la miel, el azúcar y la sal. Batir con un batidor de varillas eléctrico hasta que la mezcla blanquee y esté cremosa y muy espumosa y caiga en cinta desde una espátula.

Tamizar sobre esta pasta la harina y la leche en polvo y mezclar con una espátula y movimientos muy suaves y envolventes, solo lo necesario para integrar los ingredientes.

Dejar enfriar en la nevera durante una hora y precalentar el horno a 170º.

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Proteger las placas para hornear las madeleines con spray antiadherente, aceite vegetal o mantequilla. Como ya os he dicho, yo prefiero el resultado de hornear en moldes metálicos que en moldes de silicona, pero seguramente son manías mías.

Colocar cucharadas de mezcla utilizando dos cucharas o una manga pastelera en las cavidades, de manera que queden JUSTO enrasadas o en su defecto, un poco por debajo del nivel del molde. Al subir formarán la curva delicada que las caracterizada. Entonces, al desmoldarlas, tendrás un lado rizado y otro liso ; )

Si las llenas más, la masa rebosará sobre la placa y perderán su forma dentada. Las coceremos durante 15 minutos.

Mientras se cuecen, preparamos el glaseado.

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Derretimos el chocolate de cobertura blanco al baño de María. Una vez líquido, le añadimos unas gotas de colorante, o una cucharada de té mancha (verde intenso) o de polvo de remolacha (magenta intenso), y removemos bien.

Mientras se derrite, troceamos los pistachos en pequeños pedacitos o los picamos. Hay que buscar pistachos con un intenso color verde. Los turcos y los silicianos son de un verde intenso fascinante. En vez de pistachos, podemos decorarlas con perlitas de chocolate negro o perlitas de azúcar de colores.

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Cuando las madeleines están cocidas y ya tibias, las sumergimos parcialmente en el baño y las dejamos escurrir sosteniéndolas boca abajo sobre el baño antes de depositarlas sobre una fuente o sobre una hoja de papel sulfurizado, rociando entonces, cuando aún está mordiente, la película de glaseado con los pistachos troceados, para que se queden pegados.

Dejaremos que el glaseado se solidifique antes de colocarlas en la fuente o recipiente definitivo.

El chocolate blanco les da un sabor húmedo y goloso. Están fantásticas.

Y son taaaan bonitas.

 

· SED FELICES ·

 

Esta receta está basada en la receta de madeleines de Little Duck’s Kitchen.

 

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3 Comentarios

  1. … debo tener hambre. Se me acaba de ocurrir usar esos moldes para hacer mejillones tigre en los que la concha será la parte de la masa en contacto con el molde y teñida con tinta de calamar y así será tooooodo comestible ^__^

    Besos. (…) (…)

    Jose

    P.S. La idea de hacerlos comestibles enteros no es mía.

    • Dios mío. ¿Te acuerdas de esos petardos marca ACME que se ataba el coyote a la cintura para coger al Correcaminos? Tus neuronas van así!!!! JAJAJAJAJAJA eres tremeeendoooo. Escucha, y qué ricos esos mejillones-a-la-madeleine! X X X

      • Me encaaaaaaaaaaaanta el coyote. Me daba penita que nunca cogiera al sosaína del correcaminos =^.^=

        Besos. (…) (…)

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