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Escrito por el Feb 25, 2015 en cocina de cosecha | 11 comentarios| etiquetas: asados, carne de cerdo, carnes al horno, costillas, miel

costillas a la miel

 

costillas a la miel

{para cuatro personas}
  • 1 costillar entero o partido de 800 gr-1 kg
  • 4 cucharadas soperas de miel
  • 3 cucharadas soperas de mostaza antigua
  • 1 cucharada sopera de salsa de soja

Calentar el horno a 180 grados.
Preparar la salsa batiendo juntos los 3 ingredientes hasta que emulsionen.

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Disponer el costillar (o las costillas) en una fuente de horno, salpimentarlo y pincelarlo con la salsa. Meterlo en el horno caliente, con la parte de la piel hacia abajo primero.

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A los 15 minutos volver a pincelarlo.
A la media hora darle la vuelta y volver a pincelarlo.
A los 15 minutos volver a pincelarlo y probar el punto de la carne abriendo con un tenedor o un cuchillo uno de los trozos más gruesos. La carne estará lista cuando se despegue suavemente del hueso.

Si aún no está a punto, dejarlo quince minutos más, hasta que transcurra una hora. Volver a probar el punto. El tiempo de cocción final variará en función del grosor de la carne y el peso de la pieza.

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Si aún no estuviera lista, vamos comprobando el punto cada quince minutos, pincelando después, hasta encontrarla a nuestro gusto. Reservar un poco de salsa para regar la carne al sacarla del horno.

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A mí me gusta preparar unas patatas para acompañarlo: fritas, a lo pobre, al horno, asadas partidas por la mitad rociadas con sal, aceite y pimentón dulce, unos nidos de patata glaseada o un gratén delfinés.

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Aquí en Valencia es una comida tradicional de domingo de fiesta o de día de celebración. Un plato delicioso, más sencillo imposible, donde el protagonista es una buena pieza de carne y las servilletas para limpiarse las manitas después de rosegar.
Aunque la carne de cerdo es quizá la más sufrida de todas, un día hacer la prueba y comprar carne orgánica. La diferencia os dejará patidifusos un buen rato. Y quizá hasta os volváis totalmente conversos, como yo. 😉

Feliz semana a todos.
.

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11 Comentarios

  1. Un texto magnífico, Fernanda. Reflexiones potentes, y esa maravillosa capacidad para compartir y llegar que siempre encuentro en tus escritos.
    Gracias!

    • Gracias Marina. Siempre me resultas de lo más reconfortante! <3 ¡Feliz día!

  2. CÓMO SIEMPRE NO, MEJOR AÚN ¡¡¡ maravilloso Fer¡¡¡¡
    Eres especial, muy especial¡¡¡
    te admiro y te quiero¡
    pilar

    • Guapa! Bienvenida otra vez al mundo virtual! Muchas gracias y muchos besos.

  3. Que, ¿Me echabas de menos por estos lares? Aunque no lo parezca leo mas recetas de las que piensas, sobretodo cuando necesito un respiro (demasiado habitualmente en historia del pensamiento; lo siento, lo siento, intentaré no hacerlo..!). De normal vengo como me voy, como una risilla de esa que te gustan a ti y típicas de Pascua, revoltosas, frescas, y que corren a otro lado para levantar algún caxirulo que tiende hacia el suelo. Pasan sin mas huella que la impresión del frío.
    ¡Pero hoy no me podía quedar callada!
    Y no, no es solo porque esta receta, ejem, vaya receta, ejem. Haz mas, ejem. O alitas, ejem. CARNE, ejem. (aunque sea ecológica, de hecho, ecológica. Desde aquí la recomiendo.)

    Nop. Es porque cada día me enredo más entre tus letras. Empiezo a pensar que tu forma de escribir no es mas que un guiso a fuego lento de experiencias, muchos domingos a las doce, al sol y con un whisky; encuentros con gente con otros puntos de vista, y sobretodo mucha, mucha (buena) lectura. Pero aun así creo que hay un algo más, esa especia secreta y un poco mágica, o una mezcla de especias quizás (así como un poco de buen curry) que deja un trasfondo más sentido. Creo que quizás sea ese «algo» en tu forma de ver el mundo. Como a través de uno de esos catalejos de cristales y espejos con los que ambas hemos jugado de niñas. Quiero pensar que yo también he heredado esa manera, ese pequeño «algo».

    Pues eso, siempre es un placer disfrutar de tus platos; pero leerte, es una autentica delicia.

    Besitos!
    Noëlita

    P.D. SI SI YA ME VOY A DORMIR.

    • *brisilla

      Cuantas veces he escrito «más» en un simple comentario? Madre mía, no son horas, no.

    • Jope Noëlita. IIggggg. ¡QUE LUEGO NO VOY A PODER REÑIRTE POR NO PONER BASTANTES LAVADORES LEÑE!!
      p.d.: indudablemente, un «algo» tienes, ratona.

  4. Nöe,ya ha recibido un gran don, que cultiva, en la tierra sembrada por su madre.
    Me gusta mucho ¡
    besinos
    pilar

    • Gracias Pilar, bonita. En mi nombre y en el suyo. 🙂 Un beso bien fuerte!

  5. Qué maravilla de entrada, me dejas de piedra. Bueno en realidad me encanta lo que nos cuentas y cómo lo cuentas. Me uno a tu propósito de encontrar, de abrir los ojos y de nutrirte ante esas personas que te encuentras y que de algún modo te llenan y enriquecen. Muchas veces casualmente y otras gente de tu mismo entorno.
    Para mi tu blog ha sido toda una suerte encontrarlo y ya no me pierdo ni una entrada!
    La receta rica rica, tengo que probar a hacerlas, pues hasta ahora las he comido fuera de casa…
    Muchos besos y enhorabuena por lo que nos transmites!

    • Hola Ana! Me alegra mucho que te sientas tocada por el texto, muchísimo. Tener a otra mujer en esta pequeña comunidad para mí siempre es un motivo de entusiasmo. Mil gracias por tu comentario tan generoso, y que tengas un estupendo fin de semana.

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