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Escrito por el Sep 13, 2012 en cocina de cosecha | 0 comentarios| etiquetas: apurando el verano, moras, tartaletas, verano

tartaletas de moras

{para la masa de galleta}
  • 250 gr de galletas tipo Digestive o María Dorada
  • 125 gr de mantequilla derretida
  • un chorrito de coñac
{para la crema de relleno}
  • 250 gr de requesón
  • 250 gr de queso crema tipo Speisequark o Philadelphia
  • 2 dl de crema fresca
  • 3 huevos
  • 200 gr de azúcar o 200 ml de leche condensada
  • para cubrirlas, unos puñados de moras maduras
{para el baño de brillo opcional}

opción 1: baño de gelatina

  • un sobrecito de gelatina neutra tipo Royal
    agua

opción 2: baño de brillo con pectina

  • 1 litro de agua
  • 1 piel de limón
  • 1 piel de naranja
  • 4-5 vainas de vainilla de recuperación
  • 400 gr. de azúcar
  • 40 gr. de pectina
  • 40 gr. de zumo de limón
  • 8-10 hojas de menta picada

Comenzamos preparando la masa. Pasamos las galletas por el triturador y las unimos a la mantequilla derretida y al chorrito de coñac. Obtendremos una masa de consistencia arenosa que se amalgama bien sobre el molde cuando la presionamos un poco con los dedos.

En casa. tartaletas de moras

Forramos con montoncitos de la masa los moldes que hayamos elegido, utilizando los dedos o una cuchara de postre para ir presionando contra las paredes, dejando un grosor de unos 2 mm de pared (es mejor que la pasta no quede muy fina para que al desmoldarlos mantengan la forma con seguridad).

En casa. tartaletas de moras

Calentamos el horno a 180º.

Aplastamos el requesón con un tenedor y preparamos el relleno batiendo todos los ingredientes juntos en un bol con un batidor de varillas.

En casa. tartaletas de moras

Rellenamos las tartaletas enrasándolas con el líquido cremoso.

En casa. tartaletas de moras

Las metemos en el horno, una media hora. Cuando el relleno gana la consistencia que debe tener, como de un flan firme, estará dorado y un poco hinchado. Las dejamos enfriar en el molde hasta que se puedan coger con las manos. Entonces las desmoldamos, las pasamos a una rejilla para que se enfríen del todo y las cubrimos con las moras.

Y fin!

En casa. tartaletas de moras

Para los más manitas, queda un truquito de lujo: se puede preparar un baño brillante para cubrir la fruta. El baño cristalino las deja preciosas pero además protege la fruta y ayuda a que se conserve mejor. Hay dos fórmulas para hacerlo. La de la opción 1 es un baño basado en gelatina neutra, muy fácil de preparar.

Se pone el sobre de gelatina en medio vaso de agua con el azúcar y se remueve un poco. Se añade medio vaso de agua hirviendo y se remueve hasta conseguir una disolución completa. Luego viene la parte más comprometida: dejarlo enfriar fuera de la nevera hasta que alcance el punto de viscosidad adecuado para poder cubrir las tartaletas sin que se moje la crema ni la masa (porque se ablandarían). El rato que tarda depende del calor que hace en el ambiente, hay que ir moviéndola y echándole vistazos. Cuando parece una especie de cola de empapelar paredes, está lista. Con una brochita o una cucharita cubrimos las tartaletas y a la nevera.

La que nos sobre se puede guardar en la nevera e incluso congelar, y para utilizarla de nuevo se calienta al baño de María o en el microondas.

La opción 2 es un poco distinta. La pectina la podéis encontrar en tiendas de alimentación natural. Se prepara así: ponemos el agua al fuego con las pieles de limón y naranja y las vainas de vainilla de recuperación (es decir, vacías, de ésas que nos quedan cuando ya hemos gastado el interior en otra receta y que podemos usar para perfumar el bote del azúcar etc etc). Cuando el agua alcanza los 45º se añade la pectina mezclada con el azúcar, no por separado. Se deja hervir 3 minutos y se retira del fuego. Ya fuera del fuego añadimos la menta y el zumo de limón. Dejamos infusar tapado con film plástico 30 minutos. Colamos, y listo, a esperar a que coja consistencia.

Igual que en la otra fórmula se puede congelar en trocitos. Cuando nos haga falta lo calentamos en el microondas a potencia baja (no debe sobrepasar los 40º) y cuando alcance de nuevo la viscosidad adecuada pincelamos la tarta.

Y con las tartaletas terminadas, las dejamos un par de horas en la nevera para que el baño acabe de cuajar y la crema se enfríe del todo.

Y… tachán!!

En casa. tartaletas de moras

Ñami ñami ñami…

Endulcémonos la vuelta al cole.

Mucho ánimo a los que tenéis por delante un otoño difícil.

Y feliz semana para todos!

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